El ambiente físico

 

 

Según el modelo de la competencia ambiental (Lawton 1986) la relación ambiente-persona viene determinada por la relación entre el nivel de competencia personal y la demanda ambiental.

 


El nivel de competencia personal depende de la salud, la capacidad sensorial, el desempeño motor y las habilidades cognitivas. La demanda ambiental está determinada por las características físicas reales y por las percibidas. Desde este modelo se formulan dos hipótesis:

 

H1: Hay dos situaciones negativas: cuando el nivel de demanda ambiental es o muy bajo o muy alto.


H2: A menor nivel de competencia, mayor influencia ejerce los factores ambientales en el bienestar personal.

 

 

Por ello, el ambiente físico tiene especial influencia en las personas que se encuentran en situación de dependencia y en quienes tienen deterioro cognitivo.

 

 

Desde la atención centrada en la persona se da gran importancia al diseño ambiental para conseguir un ambiente hogareño, cálido, alegre, estimulante, a la par de sosegado.

 

 

Elementos y características ambientales relacionadas con el bienestar

 

  • Accesibilidad y seguridad

 

  • Luz (suficiente, cálida, indirecta)

 

  • Evitar ruidos (megafonías, baños insonorizados)

 

  • Acceso cercano al exterior (jardines, terrazas)

 

  • Plantas

 

  • Mascotas

 

  • Decoración hogareña, parecida a una casa

 

  • Tener acceso a las propias pertenencias

 

  • Decoración personalizada, no uniforme, en la que puedan participar las personas.

 

  • Evitar los elementos que recuerden a lo institucional (controles sanitarios en los módulos, pasillos largos, baños sin decorar, filas de sillones, uniformes sanitarios…).

 

  • Combinación de espacios donde las personas pueden estar sola, descansar, tener cierta privacidad, con espacios comunes que facilitan la socialización y el contacto con otras personas.

 

  • En los recursos de alojamiento, habitaciones individuales con baños privados que las personas puedan organizar y decorar a su gusto (con sus muebles, objetos, …).

 

  • Salas de convivencia estructuradas en pequeños grupos

 

  • Evitar diseño de grandes salas (reorganizar pequeños espacios dentro de lo grande: comedores, salas de estar…).

 

  • Diversidad de espacios y capacidad de las personas para elegir dónde estar en los distintos momentos del día.

 

  • Diseño y organización de espacios que permitan la realización de actividades (cocina, salas polivalentes, accesibilidad de enseres…).

 

 

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